Traducción al español del original en euskera por la RED VASCA ROJA.
Comunicado de Euskadi Ta Askatasuna al Pueblo Vasco
Euskadi Ta Askatasuna, Organización Socialista Revolucionaria Vasca para la Liberación Nacional, por medio de este comunicado, y antes que ninguna otra cosa, saluda la dura lucha que lleva adelante el Colectivo de Presos Políticos Vascos, y les ofrece toda su energía y fuerza en la lucha que desarrollan en favor de Euskal Herria. Agradecemos todas las manifestaciones de solidaridad para con los rehenes de guerra vascos, llamando a cuantos están en esta lucha por los derechos de los presos a actuar con toda la contundencia [posible], y más aún.
Por medio de este comunicado también asumimos la acción llevada a cabo con explosivos el 22 de febrero de 2000 en Gasteiz contra el dirigente del PSOE y enemigo de Euskal Herria Fernando Buesa Blanco, como consecuencia del cual resultó muerto, junto con el policía que le servía de guardaespaldas, Jorge Díaz Elorza.
Nuestra es también la responsabilidad de la acción llevada a cabo con explosivos contra el ejército de España en Madrid, como consecuencia del cual resultó muerto el teniente coronel Pedro Antonio Blanco García.
Junto con esto hacemos saber que los vehículos-bomba que con 940 y 740 kilos [de explosivos] interceptó la Guardia Civil en los alrededores de Calatayud (Aragón) el 20 de diciembre de 1999, eran de ETA.
Asimismo asumimos la acción de aprovisionamiento del 18 de noviembre de 1999 en Eibar, para hacernos con el material para hacer matrículas de auto españolas.
Mientras la democracia vasca se encuentre prohibida y obstaculizada, y la defensa de Euskal Herria se castigue con la cárcel y la muerte, nunca será legítimo defender la "democracia española" bajo la protección de las fuerzas armadas de España. Uno de los que se dedicaban a eso era el dirigente del PSOE Fernando Buesa. Toda su carrera política la labró sobre el odio y la opresión a Euskal Herria. Siendo enemigo rabioso de todo cuanto llevaba el prefijo "euskal", mediante la consejería de Educación que le ofreció el PNV mostró muy a las claras en su momento ante la sociedad vasca el odio que sentía por las ikastolas y el euskera. Y ese rencor hacia Euskal Herria se le notaba especialmente en su actividad contra la izquierda abertzale. Ese político profesional, que ha actuado a la sombra de las fuerzas armadas españolas, ha repetido los llamamientos a detener, torturar y encarcelar a los jóvenes vascos (el último, el 18 de febrero); ha reclamado la ilegalización de distintas organizaciones, azuzando al Ministerio del Interior de España y la Guardia Civil; ése que ahora todos proclaman como "demócrata vasco sin par y digno de ser imitado" ha trabajado sin descanso en favor de España desde su bastión de Araba, oponiéndose a cualquier salida negociada del conflicto, y llamando a crear un nuevo GAL.
Además de lo anterior, queremos hacer llegar a la sociedad vasca las siguientes reflexiones y explicaciones:
Con la interrupción de las acciones armadas que ha mantenido entre el 18 de septiembre de 1998 y el 3 de agosto de 1999, Euskadi Ta Askatasuna ha mostrado una voluntad clara de superar el conflicto armado de Euskal Herria con España y Francia y de avanzar hacia un marco jurídico político nuevo y democrático. Sin embargo, queremos recordar que la interrupción de las acciones ha sido unilateral, y que las fuerzas armadas, económicas, políticas, jurídicas y mediáticas favorables a España y Francia han proseguido su labor opresora sin descanso, castigando a Euskal Herria y a los ciudadanos vascos.
La interrupción de las acciones ofreció una oportunidad sin igual para dar pasos adelante en la superación del conflicto y para poner firmes mojones en el camino de conseguir una situación verdaderamente democrática para Euskal Herria (todos los políticos profesionales y pseudo-intelectuales que gritaban hasta desgarrarse la garganta que sin acciones de ETA "todo era posible", ahora, en lugar de pedir a ETA "la definitiva", mejor harían en mostrar más sentido y autocrítica). Y aunque, conforme corría el tiempo, los primeros pasos del comienzo se fueron pudriendo y bloqueando en los acostumbrados parámetros "vascongadista-navarristas", creemos que la nueva situación propiciada por la interrupción de las acciones armadas ha sido beneficiosa para Euskal Herria.
Tras la iniciativa emprendida por ETA , todos los elementos del conflicto que vive Euskal Herria y de su [eventual] solución han quedado claros para cualquiera que quiera mirar con honradez:
-- Los obstáculos para la solución del conflicto y las principales claves que hay que superar son, por un lado, la cerrazón irracional de España y Francia, y por otro, la falta de audacia y decisión en favor de Euskal Herria por parte de PNV , EA, y otros agentes políticos y sociales.
-- Hay que emprender una vía de solución que responda a la opresión que sufre toda Euskal Herria, en su totalidad y de la forma más democrática.
Así pues, una de las claves principales de la superación del conflicto está en dejar de lado el miedo y la tibieza que el PNV y EA muestran ante la más mínima "confrontación democrática con España", en romper de forma clara la subordinación que exhiben hacia España, y en la asunción de un planteamiento democrático que tenga en cuenta a la totalidad de Euskal Herria. En ese sentido, además de la descalificación irracional de la propuesta que les hizo Euskadi Ta Askatasuna en julio de 1999, todavía no le han dado una respuesta clara y precisa; ahí estuvo la razón de abandonar la interrupción de las acciones. ETA no pide nada que se pueda arreglar en el plazo de una semana, sino compromisos y pasos claros en favor de un proceso concreto, decisivo y democrático que lleve a Euskal Herria a ser dueño de su futuro.
El PNV y EA han jugado durante año y medio a ralentizar y dejar pudrir el proceso, defendiendo sus intereses partidistas. Si después de la interrupción de las acciones lo mostrado en esos 14 meses es el "poner toda la carne en el asador" que nos prometieron, no se puede ir más lejos con semejante compañía: ¡En este pueblo siempre les toca a los mismos luchar en defensa de Euskal Herria, ya sea con armas o sin ellas!
El lehendakari de la Comunidad Autónoma Vasca, Ibarretxe, y la nueva marioneta que España ha puesto en Nafarroa en lugar de Urralburu, Sanz, han mostrado su verdadero rostro en cuanto ETA ha reiniciado sus acciones. El primero [de ellos], olvidando que está sentado en un sillón alcanzado gracias a la izquierda abertzale, está manteniendo una actitud desvergonzada hacia ella, haciendo la labor del "policía bueno" de los cuartelillos y comisarías. El segundo, que tiene como objetivo el lema "Nafarroa es España", muestra que es un heredero leal de la inquisición y la censura franquista.
Ibarretxe, a pesar de no ser más que el presidente de una de las estructuras institucional-administrativas que dividen a Euskal Herria, ha hecho suyo, por desgracia, el juego de Ardanza de "usurpar" la lehendakaritza de Euskal Herria: después de tantos y tantos viajes a Madrid desde septiembre del pasado año, aparece completamente contaminado, sin aclarar en nombre de quién ha propuesto, acordado y/o firmado cuanto ha hecho en esas idas y venidas, sin preguntar a la sociedad y sin rendirle cuentas luego. Al fin y a la postre, fallamos al hacer la valoración de su gobierno el año pasado, y al dar por bueno el grupo que formó para gestionar la transformación en un marco jurídico-político nuevo del agotado marco autonómico; sí que es un buen gestor, pero no de los intereses de Euskal Herria, sino de los que España tiene en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. En la medida en que la estructura administrativa de la CAV, más que una ayuda para la reconstrucción de de Euskal Herria, está actuando como obstáculo, el propio Ibarretxe aparece como obstáculo. Las instituciones de la partición, además de agotadas y "muertas", se muestran como punto de partida imposible para superar el conflicto, y como consecuencia alimentan ese mismo conflicto.
Dado que el núcleo del conflicto es la imposición que sufre Euskal Herria, las vías de solución no consisten en la reforma de las leyes españolas o francesas, ni, como quiere el PNV, en una adaptación o renovación de esas leyes. La soberanía no se puede casar con la política interesada y partidista que PNV y EA llevan adelante, y que trae consigo el fortalecimiento de España y Francia. En lugar de trabajar por unas elecciones libres y democráticas, PNV y EA prefieren participar en las elecciones españolas y en el reparto de ventajas partidistas, aunque eso signifique una nueva legitimación de la opresión de Euskal Herria. Se tienen que acabar todos los espacios y pactos de colaboración sometida a España, todos los tratos ocultos y secretos que mantienen a nuestro pueblo en la subordinación política y económica.
En ese sentido, queremos recordar que el futuro de Euskal Herria no está en el derecho de autodeterminación de un ente que engloba a Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, ni en un espacio que reuniera a la CAV, Nafarroa y la región de Aquitania, sino en una estructuración libre y democrática que reúna en su seno a toda Euskal Herria.
Al emprender la iniciativa de septiembre de 1998 decíamos que había llegado el tiempo de la definición. Y esa definición exige imprescindiblemente superar tantas y tantas contradicciones mantenidas hasta ahora; exige acabar definitivamente con las instituciones surgidas de la imposición española, una de las cuales es la CAV. Así pues, en la fase política que tenemos por delante Euskal Herria en su totalidad tiene que asentar los pilares para conseguir su soberanía, superando los límites autonómicos y estatales. Así se pondrá también en el camino de superar el conflicto armado que vive actualmente.
Euskadi Ta Askatasuna, febrero de 2000.
Declaración
Teniendo en cuenta la situación política que vivimos y las reflexiones anteriormente expuestas he aquí la declaración de Euskadi Ta Askatasuna:
- Construir Euskal Herria sin esperar a nada ni a nadie: Permanecer a la espera de hipotéticas
declaraciones o decisiones de París o Madrid es una pérdida de tiempo e implica desaprovechar nuestro
potencial. Los ciudadanos vascos debemos hacer fuerza frente a esos dos Estados para que respeten
nuestros derechos y el proceso que pondremos en marcha. Pero no esperemos de esos dos Estados ningún
signo de buena voluntad, ni mucho menos aceptación ni ayuda. Lo que les corresponde es respetar la
decisión de Euskal Herria, y ellos verán qué hacen, si tomar medidas o permanecer quietos.
- Los ciudadanos vascos debemos hacer el camino por nosotros mismos: La democracia vasca debe construirse mediante un proceso protagonizado por los ciudadanos vascos, sin injerencias ni chantajes. España y Francia no nos darán nada gratis; somos los ciudadanos vascos los que debemos construir y desarrollar Euskal Herria.
En esa vía, hay que poner en práctica la desobediencia a través de la abstención activa ante las elecciones españolas del 12 de marzo, ya que la elección de las autoridades de España no es un derecho ni una obligación que nos competa a los ciudadanos vascos. La experiencia nos ha enseñado, además, que cualquier gobernante español tiene como objetivo mantener la opresión de Euskal Herria.
Los ciudadanos vascos no tenemos nada que ganar participando en esas elecciones, porque son los ciudadanos españoles los que tienen que decidir quién debe formar el gobierno de España. En una Euskal Herria libre, los ciudadanos españoles tendrían no sólo interés sino derecho de voto, claro está; pero el mismo derecho que tienen a participar en unas elecciones de su país los ciudadanos que están en el extranjero. Y en la situación de opresión actual, organizar las elecciones españolas en Euskal Herria no es legítimo, sino una imposición.
- Participación de toda Euskal Herria: Si se quiere poner en marcha y culminar un proceso democrático en Euskal Herria no se pueden repetir los errores cometidos a lo largo de la historia. En el proceso democrático de Euskal Herria tienen que participar todos los herrialdes: Araba, Bizkaia, Gipuzkoa, Lapurdi, Nafarroa y Zuberoa.
En la historia cercana tenemos un ejemplo en el Estatuto del 36. En efecto, con la pretensión de ofrecer una solución al conflicto con España, se propuso y se llevó a referéndum un estatuto para cuatro herrialdes de Euskal Herria. La pregunta fue ésta: "¿Quiere usted o no un estatuto que englobe a las provincias de Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra?". En los cuatro herrialdes, la respuesta fue afirmativa. Después, por medio de una trampa, se consiguió en una segunda consulta en Nafarroa que triunfara la opinión contraria. En los otros tres herrialdes se confirmó la posición en favor del Estatuto. Como consecuencia, sin respetar la voluntad de los navarros, alaveses, guipuzcoanos y vizcaínos, se puso en marcha un proceso estatutario que sólo abarcaba a tres herrialdes. Pero nadie había pedido un estatuto para [sólo] tres herrialdes.
Cuando se inició la reforma del franquismo se reprodujo el mismo error, si bien decir error es demasiado poco, ya que fue una traición aceptada por el PNV. Con los elegidos en unas elecciones españolas no democráticas (¡los independentistas de la izquierda abertzale no participaron en aquellas elecciones!), se formó el llamado "Consejo General Vasco", que concibió el estatuto que dividía a Euskal Herria y lo presentó a un referéndum, como si fuera la única opción posible. Las consecuencias las tenemos bien a la vista al cabo de veinte años: mayor división y desintegración.
- Participación y decisión de todos los ciudadanos: La base del proceso de reconstrucción de Euskal Herria debe ser la participación de todos los ciudadanos vascos, organizando y utilizando para ello mecanismos concretos y precisos. Ciudadanos vascos son todos los que han nacido o viven en Euskal Herria, procedan de Venezuela, Mali, Francia o España. Cada uno de ellos debe tener derecho a conservar su cultura e idiosincrasia (que es algo más que un derecho: la riqueza que puede aportar), pero todo aquel que quiera ser ciudadano vasco debe respetar ante todo y necesariamente los derechos de Euskal Herria. Y en esa categoría no se incluyen ni los miembros de las fuerzas armadas españolas y francesas ni los funcionarios de una Administración extranjera.
- Construir la democracia vasca: Euskal Herria deberá elaborar una Constitución que regule su sistema democrático y su organización interna. Pero una constitución no es tan sólo un conjunto de reglas, sino la estructura institucional y política que un pueblo construye y utiliza en la práctica.
- Crear instituciones nacionales de Euskal Herria: Este tiene que ser uno de los pilares principales del proceso, porque se necesita un espacio y una representación institucional nacionales para hacer frente a los problemas del conjunto de Euskal Herria y proponer soluciones generales. Para ello proponemos el método más democrático que se conoce actualmente, esto es, realizar en Euskal Herria unas elecciones libres y democráticas en una sola circunscripción. La estructura institucional que resulte de esas elecciones deberá elaborar y proponer el estatus político de Euskal Herria y su modelo de organización interna, en el que la sociedad vasca tendrá la primera y la última palabra.
- La izquierda abertzale defenderá su proyecto político en ese proceso: La opción de la izquierda abertzale es clara: romper las cadenas que atenazan al Euskal Herria. Euskal Herria debe ser dueña de su destino si quiere seguir viva. Euskal Herria necesita la independencia. Construyendo una estructura institucional que tenga como corazón a Nafarroa y respete las especificidades de todos los herrialdes, Euskal Herria debe entrar en su era moderna con todos sus medios y capacidades. El futuro de Euskal Herria no puede quedar en manos de dos Estados extranjeros y opresores ni de cinco o seis familias adineradas. Y el futuro de la dependencia sigue siendo el que lleva a Euskal Herria a asfixiarse dentro de España y Francia.
La izquierda abertzale tiene un gran compromiso en poner en marcha ese proceso y en llevarlo a su culminación. Porque está claro que tendrá que echarse a la espalda la mayor parte de la carga y el trabajo. Así se ha demostrado en estos últimos años, y si bien merece aplauso la enorme labor realizada, también se aprecian los fallos que ofrecen razones para la reflexión. Porque no se han activado todas las fuerzas y potencialidades de Euskal Herria.
Ahora, que están más claros los parámetros del conflicto, es el momento de avanzar con valor, utilizando los instrumentos más adecuados para movilizar a la sociedad. Es el momento de actuar con toda energía para reconstruir Euskal Herria y alcanzar una sociedad justa y solidaria. Hay que vivir como vascos y hacer frente a los Estados que oprimen a nuestro pueblo. Sí, vienen tiempos difíciles, pero ¿no han sido siempre duros para los hombres y mujeres que quieren liberar a su pueblo? Unidos en la lucha, con fuerza y prudencia, lograremos entre todos la democracia en Euskal Herria, construir las instituciones de los ciudadanos vascos, y que todos ellos tengan los mismos derechos en cualquier rincón de su país. El Pueblo Vasco tiene la Decisión y la Palabra.
Euskadi Ta Askatasuna 2000ko otsailean.
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